Animales negros sobre fondo negro (II)
Un hombre hermoso se tiñe de sombras. Sabe del color y la textura de los árboles sin nombre. Se le llenan las pestañas de sonrisas cuando abre los ojos grandes y te mira dentro. Buscamos juntos la palabra. Siempre hay un paisaje a nuestra espalda, que nos pesa y nos eleva. Y de su mano descubro los otros, los que están frente a nuestra mirada inquieta, y sobre todo, los que están bajo nuestra huella, el ahora. Pinto de blanco los espacios. Deshago el ovillo, sin prisa y sé que encontraré el cabo.
Su sombra siempre es de colores. A los animales los distingo por sus ojos.
A Felipe Ortega Regalado
Me gusta esta serie que nos estás regalando, Mery.
ResponderEliminar"Siempre hay un paisaje a nuestra espalda, que nos pesa y nos eleva"
Jo, como me llega!!!
Un abrazote.
Leo