Entre los pliegues, bajo el dobladillo, encuentro los escombros. Huelen como las algas que se quedan dentro de las caracolas. Aquellas que me empeño en recoger si me tropiezo al caminar hacia el agua. Piezas de coleccionismo absurdo que guardo dentro de una caja, o coloco en un altar en honor a la desmemoria.
No se pueden construir puentes en la orilla.
No estoy en la vida que te pertenece. Soy la mano que acaricia el animal para calmar el ansia. Mi propia debilidad, la piedra en mi bolsillo.
Yo no soy el amor. Sólo un dolor que no nos corresponde.
tremendo final maría. hermoso.
ResponderEliminarbesos
Me gusta, sí.
ResponderEliminarInstinto: sistema ancestral que utilizan los gatos para cazar ratones, sin haber seguido ningún tutorial, sin haber leído ningún manual.
ResponderEliminarPues eso.
(las personas lo mismo, aunque nos duela por dentro)