Hileras de insectos al borde del camino.
Horadar los mapas
hasta ser
Esa
la que dentro hibernaba
esperando lo adecuado.
Tejer un manto de hilo infinito,
acorazarse en él,
ceder a la risa.
Tanta simetría suspendida
abotonada en torno al cuello.
La vida
improvisada.
Paciencia para el momento que nos toque
ResponderEliminarel día de hoy lo sobrevivo con (tu) poesía
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=KPn7ZSmQEk8
Bellísimo, tanto que hasta se siente el "edificarse interior" al que tu poema llama...
ResponderEliminarUn abrazo
Tejer un manto de hilo infinito,
ResponderEliminaracorazarse en él,
Ay, María...
A la vida, aunque improvisada, siempre improvisada, le hace falta la poesía.
ResponderEliminarSaludos.
si señora, me encanta
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