lunes, 17 de septiembre de 2012

XIV

 Animales negros sobre fondo rojo (I)


No todos los paraísos contienen un horizonte de postal. Los hay que muestran horizontes troquelados con vistas fundidas en gris. No todas las arenas son blancas y el abrazo, prende la piel en las cenizas. He logrado alcanzarlos y sostenerlos con la punta de mis dedos. He respirado profundo sobre la orilla roja donde late todo lo que nos debíamos. Y se para el tiempo.

Animal frágil que guardas el tiemblo en la lengua, no necesito palabras para adivinarte. Te traduzco, al fin, sin cristales, en un roce. No me hacen falta instantáneas para guardarte. Tengo la memoria de los peces, su tacto de escamas. El suspiro en mi oído que estremece aunque el sol acabe por quemarnos la piel.

Olemos a animales salvajes. Con todos los sentidos prendidos de las comisuras, desatamos la violencia contenida en un colmillo colmado de hambre. Guárdame las ganas. Dime, Ven. Vamos a mostrarnos mutuamente las cicatrices, vamos a hacerlas costura, admiremos su belleza imperfecta y exacta.

En esta inmensidad mutua que nos desborda la piel y los huesos, saboreamos la certeza de no haber estado tanto tiempo ciegos y equivocados.

Puedo tropezar, pero no caigo. Estoy en ti. A los animales los mantengo en su equilibrio.

5 comentarios:

  1. MI querida Mery, tengo un atraso infinito con las lecturas, pero no podía volver sin dejarte mi huella y mi cariño, volveré con calma a leer todo lo que me he perdido.
    Un beso.
    Leo

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  2. Me encanta la "belleza imperfecta y exacta" de las cicatrices.

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  3. ¿qué hay que hacer para volver a ser animal, para no ser piedra, para detener a la vida que me sobrepasa sin pedir permiso?

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  4. "A los animales los mantengo en su equilibrio."

    !!!

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